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ORIGEN
Las Vandas son originarias de las zonas tropicales de Asia. Su habitat se extiende desde la India y Sri Lanka hasta el norte de Australia. Viven sostenidas por las ramas de un árbol, alimentándose con el rocío matinal y la lluvia.
TEMPERATURA
La temperatura diurna idónea es de 18 a 25ºC, pero aguantan hasta 35ºC. La temperatura nocturna no debe bajar de los 12ºC. Si están en un lugar bien iluminado y a una temperatura adecuada, crecen durante todo el año.
LUZ
Para florecer, la Vanda precisa un lugar muy luminoso, pero no aguanta el sol directo. Con demasiada luz, las hojas se vuelven de un apagado color verde claro y pueden presentar quemaduras, así como hojas resecas. Si le falta luz, las hojas se vuelven de color verde oscuro y la planta deja de florecer.
Una flor recién abierta presenta un color pálido. Para que obtenga su bonito color vivo, hay que colocar la Vanda en un lugar luminoso. A los 10 días las flores habrán alcanzado su tamaño máximo.
RIEGO
La manera más fácil de regar la Vanda es colocándola en un florero. Llene el florero de agua dos veces a la semana durante los períodos soleados y calurosos y una vez a la semana durante los períodos nublados y frescos. Llenando el florero, se escaparán burbujas de las raíces, que están absorbiendo agua como si fueran esponjas. Después de unos 10 minutos se acabará el burbujeo y las raíces se habrán saturado. Entonces se puede tirar el agua sobrante.
ABONADO
Suministra un fertilizante para orquídeas y añádelo al agua de riego mensualmente, según indicación del fabricante.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Con qué frecuencia florecen y cuánto tiempo dura la floración?
Las Vandas florecen entre 1 y 3 veces al año. Las flores son duraderas y se conservan de 6 a 8 semanas.
¿Cuál es el mejor momento para regar las Vandas?
Lo mejor es regarlas por la mañana. De esta manera, las raíces pueden secarse durante la noche, evitando así que estén mojadas durante demasiado tiempo.
¿Cómo debo cuidar la planta después de la floración?
Quita la rama vieja. Para volver a florecer, la Vanda necesita una buena iluminación, lo que se consigue colocándola cerca de una ventana..No dejes de regarla jamás.
¿Requiere la misma humedad que otras orquídeas?
Efectivamente, las Vandas precisan una humedad relativa alta, por lo que agradecen pulverizaciones frecuentes.

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LUZ
Las orquídeas necesitan una cantidad adecuada de luz para su correcto desarrollo, pero no toleran el sol directo. Si no reciben luz suficiente, no florecen, por lo que hay que situarlas cerca de una ventana luminosa, protegiéndolas del sol directo con visillos. La luz artificial también sirve.
TEMPERATURA
La temperatura normal del interior de la casa es adecuada para cultivar los tipos más comunes de orquídeas. Temperaturas diurnas entre 18º y27ºC y temperaturas nocturnas entre 13º y 24ºC, son las más apropiadas. Algunas orquídeas necesitan períodos con diferencias marcadas de temperatura entre el día y la noche para florecer, pero la mayoría son lo suficientemente resistentes como para vivir fuera de los rangos ideales de temperatura, aunque su crecimiento y floración no serán los óptimos.
HUMEDAD
La humedad relativa del aire ideal para el desarrollo de las orquídeas está entre el 60% y el 80%. En el interior de una casa, sin embargo, suele estar entre el 30% y el 40%. En invierno, con la calefacción, estos valores todavía son mucho más bajos, por lo que es necesario conseguir una mayor humedad ambiental con métodos sencillos. Uno de ellos consiste en colocar las plantas sobre una bandeja con agua y piedrecitas, de manera que la maceta se coloca encima y las raíces no están en contacto con el agua, pero la evaporación de ésta aumenta la humedad del aire. Los humidificadores que se utilizan para los niños también son muy adecuados. La cocina y el baño, siempre que tengan una buena iluminación, son lugares muy buenos para las orquídeas, porque la evaporación del agua caliente ayuda a humedecer el aire.
RIEGO
Las orquídeas epifitas crecen sobre los árboles en su habitat natural, obteniendo la humedad del aire y de la lluvia que escurre por las ramas. Por tanto, sus raíces nunca están empapadas. La cantidad y la frecuencia del riego dependen de muchos factores (temperatura de la casa, tipo de sustrato, tamaño de la planta…), por lo que no se pueden dar recomendaciones concretas de frecuencia de riego. Lo que sí es cierto es que toleran mucho mejor la falta de riego que el exceso. Como orientación general, en las épocas del año cálidas, se regará de 1 a 2 veces a la semana, mientras que en las frías, una vez cada 2 semanas.
Se debe emplear agua templada y sin cloro. Para ello se puede utilizar agua destilada, agua de lluvia o dejar el agua del grifo en un recipiente durante varias horas antes de regar para que el cloro se evapore.
Cuando se riegue, hay que hacerlo en abundancia, es decir, se debe sumergir la maceta en agua para que el sustrato se empape bien y después dejar escurrir el exceso. Esto es mejor que regar poco y a menudo. Si la maceta se coloca sobre un plato, éste no debe acumular agua, porque las raíces se pudrirían.
ABONADO
Las orquídeas epifitas, obtienen los minerales necesarios para su desarrollo a partir del agua de lluvia que escurre por las ramas, por lo que no requieren grandes cantidades de nutrientes minerales. Por tanto, no deben emplearse para su abonado los fertilizantes que se utilizan para otro tipo de plantas con necesidades mayores, sino los que están formulados expresamente para ellas. La frecuencia de abonado depende de cada fabricante y está indicada en el envase.